La entomofagia es el consumo de insectos como alimento humano o animal. Es un tema que ha ido ganando cada vez mas notoriedad ya que se presenta como una posible solución frente a un creciente reto en la relación entre crecimiento y sostenibilidad.

Por muy raro que pueda llegarnos a parecer, hoy en día existen mas de dos mil millones de personas que consumen insectos como parte de su dieta. Varios organismos internacionales llevan estudiando la entomofagia como una alternativa proteica sostenible frente a la ganadería. ¿Cómo se relaciona esto con el medioambiente?
El principal argumento gira entorno a los gases de efecto invernadero. Algunos estudios más recientes estiman que entorno a un 20% de estas emisiones son consecuencia directa de la ganadería. Existen investigaciones que presentan cifras mayores ya que incluyen también factores indirectos como su transporte. Sólo en CO2, la ganadería es directamente responsable de la emisión de 7,1 gigatones por año. En otras palabras, 7,1 millón de millones de kg de CO2 al año. Y estamos hablando sólo de un tipo de gas. Para una misma cantidad de proteína, el cultivo de insectos emite 15.000 veces menos gases de efecto invernadero. La diferencia es abismal.
Otra gran preocupación es el consumo de antibióticos en la industria ganadera. Dentro de la unión europea, España es uno de los países con los números más alarmantes. A pesar de tener menos ganado que Francia y Alemania, se usan 5 veces más antibióticos que en estos países. Cada año, se suministran unas 3.000 toneladas de antibióticos al ganado español. Eso es el equivalente a 6 mil millones de comprimidos de amoxicilina de 500mg. Contrariamente a la intuición, el consumo de insectos no transmite enfermedades ni infecciones a los humanos. De hecho, en algunos criaderos de gallinas se utilizan moscas soldado para reducir la exposición a la salmonela.
La ganadería es intensiva en consumo de agua, alimentos y tierra. Sin tener en cuenta el agua utilizada para el cultivo de alimentos para pienso, producir un gramo de proteína de ternera supone usar 112 litros de agua. En el caso de los insectos, esta cifra se reduce a 23. También se necesitan 6 veces menos alimentos y 15 veces menos terreno.
El cultivo de insectos permite obtener proteínas saludables y más sostenibles que la ganadería. Esta cuestión gana todavía mas importancia con el crecimiento de la población. En 2025 se estima que seremos entorno a 8 mil millones de habitantes en el planeta. La entomofagia, a nivel de pienso animal o directamente para el consumo humano, permite paliar el reto medioambiental que se nos presenta. Existen otras iniciativas, otros proyectos y otras estructuras que buscan también dar respuesta a este mismo problema. Actualmente, el uso de proteínas de algas se plantea como otra posible solución.
El cultivo de insectos no es una única bala de plata que vaya a solucionar nuestra situación. Pero si combinamos varias medidas y acumulamos los progresos, podremos, definitivamente, corregir nuestro rumbo.
¿Y tú, cómo te imaginas el futuro?
Texto: para Cocoonko por @vivasonico
Foto: Brett Hondow